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Las minas de Almadén


    Hoy voy a hablar de mi pueblo de nacimiento, Almadén, allí viví hasta los 22 años y obtuve el título de Ingeniería  Técnica de Minas en su Escuela que es la más antigua de España, a los veinticuatro años acabé en Málaga donde vivo desde entonces, aunque al menos una vez al año lo visito de nuevo.

    Lo que da nombre a mi pueblo son sus minas de cinabrio de donde se obtiene el mercurio, la historia de las mismas supera los dos mil años.

   Parece que los fenicios y después los cartagineses ya sacaron cinabrio de las minas, después los romanos continuaron con la obtención de este mineral, aunque hay datos que parecen indicar que el rojo del bermellón fue utilizado mil años antes en algunas pinturas rupestres de cuevas cercanas.

   El cinabrio contiene el bermellón, que fue utilizado por las mujeres romanas para colorearse las mejillas, fue un polvo rojo usado como cosmético.

    El mineral que obtenían se llevaba a Roma y allí se sacaba el bermellón; para ello el mineral se molía, se lavaba y se le quitaban las impurezas y así podía ser usado como colorete y para otros usos pues tiene un color rojo intenso

   Este mineral era tan importante que el historiador Plinio contaba que las minas se cerraban con llave y solo se abrían cuando recibían la orden del emperador.

   El uso del mercurio fue posterior, empezó a usarse para limpiar el oro de las impurezas, los mineros eran esclavos condenados a trabajar en las minas.

   De la etapa visigótica hay pocos datos de las minas, los árabes si las explotaron, el historiador arabe Al-Idrisi llega a afirmar que estuvo en las minas en las que trabajaban alrededor de mil mineros.

   El mercurio o también conocido como “azogue”, para los romanos era “plata líquida”, empezó a obtenerse en los hornos, se calentaba el cinabrio y el mercurio se desprendía en forma de vapor, al final de la chimenea, que era una especie de alambique, se condensaba en su forma líquida.

  Durante la Edad Media los médicos árabes utilizaban el mercurio con fines terapéuticos, para la sarna, los piojos, enfermedades de la piel, etc.. También fue usado por los alquimistas

    Cuando es reconquistada esta zona en el año 1135, Almadén fue cedido a la Orden Templaría, posteriormente en el año 1168 el rey Alfonso VIII la cedió a la Orden de Calatrava y al Conde D. Nuño de Lara, como recompensa por los servicios prestados al rey

     Durante los Austrias las minas fueron cedidas en el año 1525 a los Banqueros conocidos como los Fugger, formaba parte del contrato con los Maestrazgos, era el aval del préstamo concedido, por estos para financiar a Carlos I de España, debía este mucho dinero a consecuencia de su coronación como emperador y el coste de las guerras que tuvo que sostener durante su reinado.

     Durante la Edad Moderna es cuando la demanda de este metal empieza a ser importante, el descubrimiento de América fue una de las causas, el mercurio era necesario para obtener el oro y la plata en frio, por ello todo el mercurio que se extraía de las Minas de Almadén iba directamente a América.

    Posteriormente aumentaron las aplicaciones del mercurio, Torricelli lo utiliza para construir su barómetro, Fahrenheit lo utiliza para construir los primeros termómetros, estos como sabemos se han utilizado hasta hace pocos años, también se utilizó para tratar la sífilis

    A lo largo del siglo XX tuvo otros usos muy importantes,  durante la Guerra Civil española la mina estuvo en funcionamiento, tras la guerra siguió explotándose masivamente ya que este metal se exportaba a los contendientes, pues era imprescindible como fulminante en las armas de fuego.

   Los trabajos en el siglo XX hasta el año 1941 los realizaban presos forzados, después ya siguieron los mineros de la localidad, su número era de unos dos mil doscientos.

    A partir de los años setenta empezó a decaer la demanda a la vista que era un metal contaminante, aunque entre los años setenta al noventa Minas de Almadén fue el mayor productor del mercurio del mundo, las directrices europeas relativas a la contaminación acabaron con la producción de las minas que se cerraron en el año 2003.

    Sin embargo se han conservado todas las infraestructuras, que años después, una vez acondicionadas, se han declarado Patrimonio de la Humanidad, la consecuencia es que se ha producido una corriente turística para visitar las minas, merece la pena y vienen de todos los puntos a verlas, además de conocer el museo situado en el antiguo hospital de mineros.

    Se conserva la casa de los “Fugger” aunque se llama de los fúcares, que se ha convertido en un hotel con “encanto” de cuatro estrellas,  la casa Betancourt de tres estrellas, El Hotel de la Plaza de Toros también de tres estrellas y algunos más.

      Merece la pena una visita a esta ciudad que tiene además encantos gastronómicos como el “guarrillo” el cordero de la Dehesa de Castilseras, etc.

 

 

 

Comentarios
  • Miguel Diaz Alcaraz

    15 February 2018

    D. Manuel: me alegro que le haya gustado la columna, la visita a las mimas merece la pena, al bajar a la galería se puede intuir lo penosa y arriesgada que era la profesión de minero.
    Se añade en estas minas las dos enfermedades profesionales que afectaban a gran parte de los mineros, una de ellas era el hidrargirismo, se producía por la aspiración de los vapores de mercurio, el efecto mas importante era la aparición de temblores constantes, el tratamiento consistía en una especia de "baños turcos", al sudar copiosamente el mercurio salia con el sudor, pero había otra mas grave y era la silicosis, esta se producía al aspirar durante el trabajo el polvo de sílice, se alojaba en los alvéolos pulmonares produciendo un gran disminución de la capacidad respiratoria, la esperanza de vida bajaba considerablemente pues bastaba que cogiera un constipado o gripe importante que podía acabar con su muerte precisamente por su falta de capacidad pulmonar.
    La visita como he señalado merece la pena

  • Manuel Rodríguez

    15 February 2018

    Don Miguel: El recuerdo de su patria chica nos ha permitido leer una brillante información histórica de las minas de su pueblo que invita a conocerlas in situ. Enhorabuena

  • mIGUEL Diaz Alcaraz

    12 February 2018

    La visita merece la pena, suelen acudir de muchos lugares, se baja a la primera planta de las minas a 50 metros de profundidad, en esta larga galería están representados todos los tipos de labores de explotación de las minas a lo largo de los siglos, ademas se visita el propio museo que tienen estás minas, hay cosas muy interesantes, como un pequeño estanque lleno de mercurio, hace muchos años cuando hacíamos las practicas de ingeniería te podías echar en el mismo y no te sumergías, la causa la elevada densidad que tiene este metal

  • Rafaael Rojas R

    9 February 2018

    Muy interesante articulo. Para concer este sitio.
    aceriasprocometal.com

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