Publicidad

El botellón


      Ayer día 29 de Diciembre el diario Sur informaba que el número de menores atenidos en los servicios de urgencia en Málaga por intoxicaciones etílicas durante el año 2015, que es el último sobre el que hay datos, ascendió a ciento treinta y cinco.

    Hace varias semanas tuvimos la triste noticia de la niña de 12 años que falleció a consecuencia de un coma etílico, semanas después otra menor se salvo porque sus compañeros la llevaron rápidamente a un centro sanitario.

    El número es preocupante, pero como siempre hasta que no hay una desgracia no nos ponemos a tratar de resolverla.

     El gobierno está elaborando un proyecto de ley para tratar de aminorar estos problemas, pero el asunto no es tan sencillo, parece que cuando se vea a un menor con sospechas de haber bebido se avise a la policía y esta le hará los análisis y si efectivamente es así se lo comunica a los padres.

    Supongo que también pudiera incluirse una sanción a estos últimos si se repite el problema en el mismo menor, como ya sucedió en el caso de la niña de Guadalajara que parece que no era la primera vez que había bebido.

   Durante bastantes años hemos estado pasivos con el problema del botellón, e incluso para algún sector de la sociedad le parecía bien que se divirtieran los jóvenes, voy con frecuencia a Granada y hace bastantes años el botellón se hacía en el casco histórico y daba pena pues además de ver a algunos de estos jóvenes totalmente bebidos, generaban múltiples basuras que iban desde cascos de botellas, bolsas,…  hasta vómitos, defecaciones, etc..

   Se reservó al final una zona fuera del casco histórico para esta actividad, creo que finalmente se prohibió, esto también lo han hecho muchos municipios..

  Si la nueva Ley va a reclamar a los padres e incluso prevé sanciones económicas o de otro tipo, nos encontramos que bastantes de ellos están desbordados por el problema, no pueden con sus hijos y  no se va a resolver.

   Nuestra sociedad se ha ido desarmando de recursos a la hora de educar a los hijos, hace ya bastante años se modificó el Código Civil limitando la actuación de los padres para tratar de modificar determinadas conductas, de vez en cuando han aparecido en los medios madres o padres que han sido condenados por “malos tratos a sus hijos”, algunos eran incidentes nimios.

   Por otro lado aumentan cada año las denuncias de padres a los hijos por agresiones que reciben de estos, el informe anual de la fiscalía lo pone de manifiesto

  Conozco un caso cercano de una adolescente que además del “botellón” incluso a veces fumaba “porros”, los padres trataron de poner todos los medios disponibles para controlarlo, en varias ocasiones la prohibieron salir el fin de semana, pues bien la chica los denunció ante la guardia civil porque la tenían “secuestrada”.

   La primera vez, cuando se dieron cuenta del problema, no sucedió nada pues la guardia civil conocía que esta se juntaba con determinada pandilla que se caracterizaba por consumir alcohol y drogas, pero unos meses después en las vacaciones en otra localidad volvió a denunciarlos y aunque la policía fue comprensiva no obstante pasaron un atestado al juzgado y los padres tuvieron que dar explicaciones al juez.

    Se sabe que determinados adolescentes amenazan a los padres con denunciarlos si les prohíben determinadas cosas.

   A esto se añade la conocida como “Ley del Menor” que es un bodrio como he señalado en otras columnas, sabemos un menor de 14 años no tiene responsabilidad penal y se han dado casos muy graves que han aparecido en la prensa; hay niños, por ejemplo, que se han llegado a suicidar afectados por el acoso escolar de otros compañeros, si se denuncia al fiscal una situación de este tipo protagonizada por menores de 14 años se aparta del caso al no tener responsabilidad penal.

   Hemos dado muchos derechos al niño, no me parece mal, pero se le exigen muy pocos deberes, el “buenismo” está de nuevo ahí, en la mayoría de los países de nuestro entorno la situación cambia, aunque se tenga en cuenta su edad.

   Espero que entre las medidas que se incorporen en la nueva Ley, la policía haga más averiguaciones además del análisis al menor; deberá investigar cómo ha llegado la botella a sus manos y pedir responsabilidades no solo a los establecimientos donde lo ha adquirido sino incluso al adulto que hayan podido utilizar para hacerse con la bebida.

    Si a los establecimientos le cae el peso de la Ley probablemente serán más escrupulosos a la hora de vender las bebidas y si es un adulto que se lo ha comprado sabiendo que era para ellos, también debe caer sobre él alguna responsabilidad.

   La “esquizofrenia” que nos da cuando se dan casos como estos, debería inducir a realizar un análisis más profundo de todas las circunstancias que inciden en el mismo, el problema no se va a resolver solamente con la futura Ley si no va a acompañada de otras medidas

 

Comentarios
    No hay comentarios
Añadir comentario
- campo obligatorio (*)

Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de El Faro de Málaga
  • No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
  • Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.