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La circulación en Málaga


     Una noticia aparecida ayer informaba que Málaga es una de las diez ciudades españolas más congestionadas de tráfico, según se refleja en un estudio realizado por Tom Tom, el nivel de congestión de la ciudad lo sitúa el informe en un 20 por ciento, con 58 horas perdidas en atascos al año.

   Hay muchas personas, entre las que me encuentro, que tenemos que utilizar el coche para realizar determinados desplazamientos en la ciudad, por mi edad no puedo utilizar la bicicleta, pues aparte del esfuerzo que no puedo hacer, una caída me acarrearía posiblemente problemas importantes.

   El automóvil es la “vaca sagrada” de los ayuntamientos; los que somos propietarios de un vehículo, todos los años tenemos que pagar el impuesto de circulación, zonas azules y costos suplementarios, no hay  que olvidar que el 75% de las multas de tráfico las realizan los ayuntamientos, es cierto que parte proceden de infracciones, lo cual no me parece mal, pero otras se deben a problemas de aparcamiento.

   Apareció hace algún tiempo un estudio de “Línea directa” sobre este asunto, pretendía comprobar si las multas hacen cambiar la actitud del conductor, los resultados indican que no la hacen variar.

    Se añade otra conclusión del estudio y es que la impresión de los ciudadanos respecto a las multas en aparcamientos regulados, piensan que están alquilando espacio y el 60% de los encuestados estiman que la única función de la sanción es puramente recaudatoria 

   A esto se añade en Málaga el elevado costo de la hora en los aparcamientos municipales, en su momento por cuestiones profesionales, tuve que aparcar con cierta frecuencia en aparcamientos similares de capitales como Granada, Jaén y Cádiz, el importe de la hora era inferior a los de Málaga.

   No encuentro explicación para este asunto ya que los aparcamientos se construyeron en terrenos municipales y el importe de su construcción se costeó con los impuestos que pagamos los ciudadanos, estimo que no deben dar perdidas pero tampoco  cobrar precios que me parecen confiscatorios

   Los vehículos a motor producen gases, unos son más nocivos que otros, esperemos que en el futuro, a largo plazo, la utilización de los coches eléctricos acabe con la contaminación que producen.

  Los gases emitidos por un vehículo dependen del consumo del combustible utilizado, cuanto más gaste más produce y es precisamente con las velocidades cortas, que alcanzan un elevado número de revoluciones cuando consumen más y por lo tanto emiten más, 

     Pues bien si las paradas son abundantes y hay que arrancar una y otra vez en marchas cortas, la emisión de gases es mayor que si los tramos a circular un vehículo fueran más largos.

    Esto que manifiesto lo confirman dos investigaciones: la primera de ellas realizada por expertos del Centro de las Ciencias de la Atmosfera, de la Universidad Nacional Autónoma de México; señala que ir a velocidades inferiores a 50 Km/hora en las ciudades, provoca un rendimiento menor del motor y un mayor consumo de combustibles y en consecuencia más gases.

   La segunda por Bart Degraeuwe, investigador del Instituto Flamenco de Investigación Tecnológica, que ha estudiado el consumo de combustibles de los vehículos a motor, señala que cuando la aguja del velocímetro pasa a velocidades muy bajas (por debajo de los 40 kms/hora), el consumo por kilómetro sube y  emite más gases

   La regulación semafórica actual parece estar diseñada para que no se pueda circular de forma fluida, la consecuencia es que la mayor parte de los conductores estamos obligados a realizar múltiples paradas en cortos trayectos, como consecuencia se circula despacio; al imprudente le da igual, pues se saltará cuando quiera los semáforos y cometerá infracciones sin el más mínimo prejuicio. 

    Podría poner varios ejemplos, voy a señalar uno: calle Cuarteles cuya longitud desde el comienzo a la altura del Pasillo del Matadero hasta estación de Renfe tiene alrededor de escasos quinientos metros, yendo a 30 kms/hora, que es la velocidad autorizada, en poco mas de un minuto se tendría que haber rebasado, pues bien hay que hacer habitualmente tres paradas, cualquiera que tenga coche que haga la prueba

    A esto se añade algo más, antes de las obras del metro la Avenida de Velázquez tenía tres carriles, cuando finalizaron solo hicieron dos carriles en el tramo de va desde el cruce de la Avenida de la Paloma hasta el cruce con la Barriada Virgen de Belén, reservando uno para autobuses y taxis.

  Es inexplicable como en la zona más densamente poblada de Málaga y una de las dos salidas desde el Centro para Torremolinos, salvo que se tome la circunvalación, se suprima un carril, esto origina a determinadas horas circulación muy lenta y utilización de marchas cortas, aparte de las molestias para los que viven en esta zona, van mas gases a la atmosfera.

   El Ayuntamiento anima a utilizar el transporte público, pero hay bastantes personas con dificultades para utilizar este servicio, unos tienen mucha edad, otros graves minusvalías y además a muchos de ellos no les sobra el dinero para pagar un taxi

   Desconozco a qué nivel y con qué criterios técnicos se toman las decisiones respecto al tráfico de vehículos en la ciudad, las consecuencias ya la sabemos, el informe de Tom Tom las ha puesto en evidencia.

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