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¡¡¡Arrepentíos!!!


No temaís que aunque el titular sea así de aparatoso, este Grito no ha nacido en el Pulpito de ninguna Iglesia, aunque a decir verdad lo parezca,,, todavía afluyen a mis recuerdos las únicas Misiones a las que asistí en mi vida. Estábamos en los primeros años de los cuarenta, del siglo pasado y a mis diez u once años no era muy de Iglesia pero si frecuentaba asiduamente la Casa Parroquial donde las hermanas del párroco tenían una mesa camilla, con brasero, y en los días de frio, que eran muchos, me reunía con sus hermanas y sobrinas y algunas otras chicas de mi edad, se estaba a gusto. Un día vinieron dos Misioneros, los Jesuitas Eduardo Rodríguez y Arturo Tabera: el primero era un "asusta personas" y el "arrepentíos" y el infierno no se caían de su boca. El otro, por el contrario, era la dulzura personificada y acabados los sermones, mientras el primero desaparecía, decía la gente que dormía en la cercana sierra, el otro permanecía en la casa del párroco y con sus palabras, siempre amenas, procuraba "quitarnos" el miedo que su compañero nos había metido en el cuerpo. El Padre Rodríguez desapareció de mi vida, mientras el Padre Tabera llegó a ser Obispo de Albacete, antes de Barbastro y le  visité en alguna ocasión...era un "hombre" encantador y nada melodramático.

Desde entonces han pasado muchos, muchos años y en su transcurso deje olvidado el vocablo "arrepentimiento" y sobre todo me olvidé de la fuerza de aquel "Arrepentíos" hasta que me lo vino a recordar, dicho más "finamente", el artículo que leí, escrito hace unos días en un periódico, por un Pintor y Escultor, con el tierno apellido de Corazón, y que venía a mostrar su arrepentimiento por haber votado en las últimas elecciones a la fuerza emergente de Podemos. Venía a decir que sus promotores se habían apropiado, en vano,  del "Aire fresco" del 15-M...y esto ya lo digo yo, hasta convertirlo en una ráfaga de vieja pestilencia. El escrito venía a ser una llamada a las Urnas de todos los arrepentidos, pues con el abstenerse se beneficia, una vez más,  al Partido Popular. Estoy de acuerdo con todo lo dicho por Alberto Corazón. nombre y apellido del articulista, y con toda sinceridad lo lamento...¡a mí también me cayó bien Pablo Iglesias" e incluso escribí elogiosamente sobre él, si bien, a la vez que lo elogiaba, hacía un ruego: "que no crezca"...y lamentablemente ha crecido aunque, para mí, no para bien, Ha crecido en soberbia y en ambición...y aunque esta sea una cualidad inherente a las buenas intenciones, se convierte en perniciosa cuando se antepone al bien común en beneficio propio...hay mucha gente que no lo quiere ver así y acabara engrosando la nómina de los arrepentidos, porque no hay que olvidar que si Mariano Rajoy lleva como lema de campaña "Yo o el Caos", Pablo Iglesias lleva uno parecido "Yo o Nadie". Y aparte de por aquellos que un día vengan a engrosar la lista de los Arrepentidos, lo siento por el otro Alberto que  me caía y me cae bien y me da la sensación que ha vendido sus sinceros ideales por un mal plato de "engañosas" lentejas.

¡Ah! Y que conste que yo no pretendo criticar, digo nada más.

 

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